El concepto de bienestar en el entorno laboral ha evolucionado más allá de la compensación económica, convirtiéndose en un factor crucial para la satisfacción y el rendimiento de los colaboradores. Un reporte realizado por el Instituto de Ciencias de Bienestar Integral de Tecmilenio revela importantes diferencias generacionales en la forma en que los trabajadores perciben.
El estudio, que analizó diferentes dimensiones de bienestar en 55 compañías con más de 126,000 colaboradores de diversas industrias, indica que los Baby Boomers y la Generación X son los grupos más satisfechos con las políticas laborales orientadas al bienestar. 43 por ciento de los Baby Boomers y 35 por ciento de los colaboradores de la Generación X se sienten altamente satisfechos con los esfuerzos de sus empresas para promover hábitos saludables y velar por su bienestar.
En contraste, los Millennials y los Centennials muestran niveles más bajos de satisfacción en este ámbito. Solo 32 por ciento de los Millennials y 31 por ciento de los Centennials indican que sus empleadores se preocupan activamente por promover prácticas saludables como el descanso, la desconexión laboral y digital, y una comunicación positiva orientada a sus necesidades de comunicación.
“Las generaciones con más trayectoria profesional, como los Baby Boomers y la Generación X, consideran que las acciones relacionadas con el bienestar son apropiadas y bien ejecutadas. Sin embargo, esta percepción cambia en los Centennials, quienes sienten que sus expectativas en cuanto a salud y bienestar, así como su necesidad de ser reconocidos dentro de la organización, no están siendo completamente atendidas”, indicó Iván Guerrero, Director de Soluciones Empresariales en el Instituto de Ciencias de Bienestar Integral, Tecmilenio.
Cuando se les preguntó a los colaboradores si sienten que la organización se preocupa por su bienestar, el 56 por ciento respondió afirmativamente. Sin embargo, esta cifra varía significativamente entre generaciones: sólo 38 por ciento de los Millennials y 36 por ciento de la Generación Z sienten que sus líderes brindan un apoyo genuino en este sentido.
En cuanto a la percepción de equidad, justicia y transparencia en los procesos de promoción dentro de la organización, los Baby Boomers son nuevamente los más satisfechos, con 52 por ciento de ellos reportando satisfacción. En cambio, solo 30 por ciento de los Millennials y 28 por ciento de la Generación Z se sienten conformes con las oportunidades de promoción y el trato equitativo en sus lugares de trabajo. Esto refleja un desacuerdo generacional en cuanto a la transparencia de los movimientos laborales.
Una posible explicación para esta insatisfacción es que los colaboradores más jóvenes sienten que las empresas “les quedan a deber” en cuanto a la gestión del tiempo y el equilibrio entre la vida laboral y personal. Según el reporte, los Millennials y Centennials a menudo perciben que las compañías no les proporcionan suficientes herramientas o programas efectivos para lograr la desconexión laboral, descansar adecuadamente y desarrollar planes de carrera que respondan a sus expectativas.
La Generación Z y los Millennials, en particular, buscan un mejor balance entre trabajo y vida personal, siendo menos tolerantes a las largas jornadas laborales. Están más enfocados en encontrar trabajos que los inspiren y en contar con líderes que les brinden la oportunidad de aprender y crecer. En contraste, Baby Boomers y Generación X, que aún valoran más la estabilidad salarial y los beneficios tradicionales, tienen expectativas más orientadas hacia la seguridad en sus empleos.
A pesar de estas diferencias generacionales, una aspiración común une a todos los grupos: el deseo de alcanzar una mayor calidad de vida, un factor que sigue siendo esencial en la búsqueda del bienestar en el trabajo.