Por Roberto Netto, director general de Vingcard México
La conectividad, eficiencia y seguridad se han convertido en ejes centrales que están transformando todo, incluso la manera en que nos hospedamos. Este cambio está dando forma a un nuevo tipo de hospitalidad: la hospitalidad moderna, un cambio de paradigma que transforma cada interacción entre viajeros y hoteles en una experiencia única y personalizada. Se trata de una evolución de la industria en la que la tecnología y la conexión humana se fusionan para convertir a los hoteles y estancias en entornos hiperconectados, donde la digitalización prioriza la seguridad, la eficiencia operativa y energética, así como la conectividad, para así ofrecer servicios integrados en cada interacción. De esta forma, se redefine la manera de viajar al reimaginar un futuro que hace que cada persona se sienta como en casa.
Según un informe de Hospitality Technology, más de la mitad de los complejos hoteleros (55%) tienen problemas con la integración entre sus sistemas de gestión, mientras que un 63% se enfrentan a la resistencia de sus proveedores tecnológicos a innovar para cubrir sus necesidades. Esta falta de sincronía genera ineficiencias operativas y una experiencia fragmentada para el huésped, impidiendo que los hoteles alcancen los nuevos estándares de hospitalidad y servicio deseado.
La desconexión entre tecnologías, la dependencia de procesos manuales, la falta de personalización y los desafíos de seguridad, limitan el potencial de los hoteles y obstaculizan su camino hacia la hospitalidad moderna. De acuerdo con Skift Research, el 45% de los establecimientos de hospedaje aún dependen de procesos manuales para el check-in y la gestión de accesos, lo que resulta en tiempos de espera más largos y una experiencia menos satisfactoria. Esto es especialmente crítico si consideramos que el 74% de los viajeros esperan que los hoteles conozcan sus preferencias individuales, pero menos del 30% tienen la capacidad tecnológica para hacerlo, según McKinsey & Co.
¿Cómo pueden los hoteles dar ese paso hacia el futuro, innovando su stack tecnológico mientras ofrecen una experiencia personalizada, segura y sin fricciones a sus clientes?
Para adoptar la hospitalidad moderna, los hoteles necesitan soluciones tecnológicas que mejoren la seguridad, optimicen las operaciones y ofrezcan experiencias fluidas a sus viajeros. Vingcard responde a esta necesidad al proporcionar la infraestructura tecnológica necesaria para garantizar seguridad, eficiencia y conectividad en las operaciones diarias. Su ecosistema está compuesto por un amplio espectro de soluciones que van desde el acceso, gestión en la nube, conectividad y sostenibilidad; se trata de un aliado que con su tecnología redefine la manera en que los hoteles operan, construyendo un puente que garantiza la seguridad a través de la innovación y conexión humana.
Integración: de tecnología a experiencias únicas
En la industria hotelera actual, los hoteles se enfrentan a un rompecabezas hecho a partir de piezas aisladas: sistemas desconectados, expectativas de huéspedes en constante evolución y la presión por innovar sin perder la conexión humana. Esta fragmentación genera ineficiencias operativas, como dobles ingresos manuales de datos o error en la asignación de habitaciones, creando con ello una experiencia desconectada y fragmentada.
La hospitalidad moderna se sostiene en un tejido de seguridad, eficiencia y conexión en donde la integración es la fuerza que mantiene unida cada aspecto de la operación. De ahí que la clave se encuentre en una solución centralizada que convierta los sistemas fragmentados en experiencias unificadas —desde el check in hasta el ajuste de luz y temperatura— que cuenten una historia cohesiva e inolvidable. De esta manera los hoteles y estancias se convierten en arquitectos de momentos que los viajeros llevan consigo tras cerrar la puerta; esto es el núcleo de la hospitalidad moderna impulsada por soluciones tecnológicas integrales: unir lo invisible (tecnología) con lo inolvidable (conexión humana).
Gracias a la interoperabilidad abierta de soluciones como las de Vingcard, los hoteles pueden integrar nuevas tecnologías, sin reemplazar su infraestructura existente; gracias a un núcleo central que sincroniza tecnologías como el PMS, CRM y Accesos, se elimina la dependencia de procesos manuales mientras los datos son recopilados de forma constante. Esto además de reducir costos operativos, acelera la transición tecnológica de los hoteles, acercándose cada vez más al futuro.
Personalización: El ADN de la hospitalidad moderna
En la era del streaming de video y música, inteligencia artificial (IA) e Internet de las Cosas (IoT), los viajeros ya no esperan simplemente una habitación limpia y un servicio amable; exigen que cada detalle de su estancia refleje sus preferencias individuales. Aun sabiendo esto, muchos hoteles operan con tecnologías que no les permiten conocer a profundidad a cada uno de sus huéspedes, generando con ello un desequilibrio entre lo que el viajero espera y lo que el establecimiento puede ofrecer.
Esta brecha entre expectativas y realidad tiene un costo tangible: de acuerdo con McKinsey & Co., los hoteles con baja personalización pierden hasta un 15% de ingresos potenciales por cada viajero, además de que enfrentan una tasa de lealtad 20% menores en comparación competidores que cuentan con ecosistemas tecnológicos integrados.
Esto es especialmente importante para los países latinoamericanos pues más del 70% de los viajeros realizan estancias medias de acuerdo con un estudio de OBS, por lo que establecer un lazo con estos viajeros significa un paso importante para el sector y la economía local.
En la hospitalidad moderna la personalización no es un complemento, es el motor que guía a la innovación. Atrás quedaron las soluciones genéricas con estándares estáticos, hoy por hoy, los ecosistemas tecnológicos recopilan la información de los viajeros en tiempo real que van desde la temperatura hasta hábitos de consumo, para así transformarlo en acciones concretas que elevan la experiencia a un nivel hiper personalizado.
Pero la personalización no se limita al viajero, ecosistemas tecnológicos como el de Vingcard también empoderan al personal con herramientas intuitivas, como por ejemplo, soluciones de gestión de activos que alerta a los equipos de housekeeping cuando un viajero se registra, permitiéndoles preparar su habitación antes de su llegada. La integración con dispositivos IoT permite, además, ofrecer una mejor experiencia en servicios contextuales, pensemos en cuando un huésped reserva el spa, el sistema ajusta la iluminación y temperatura 30 minutos antes para que este pueda tener una experiencia que verdaderamente le permita relajarse y desconectar, esto marca una diferencia importante cuando se trata pasa de la simple interacción a tener la certeza de que el hotel conoce y valora a sus huéspedes.
Seguridad: la inversión en la confianza
La verdadera hospitalidad comienza por hacer sentir al huésped como en casa, de ahí que sea necesario crear un entorno en donde cada acceso, dato e interacción estén blindados sin sacrificar la eficiencia operativa ni la fluidez que impulsa a las experiencias memorables, pero ¿cómo lograr este equilibrio?
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Desarrolladores Turisticos (AMDETUR), en México la industria turística es una de las más afectadas por ciberataques, en donde 1 de cada 5 hoteles registran un intento o logro de vulneración de datos. Lo anterior se agrava si no se cuenta con tecnologías en constante actualización que cuenten con encriptación de datos o monitoreo constante de protocolos.
En la hospitalidad moderna, la seguridad es una inversión que se traduce en la experiencia del viajero, el personal y dueños del propio hotel. Gracias a la gestión centralizada de los ecosistemas tecnológicos, cada acción dentro del hotel está integrada bajo un gran paraguas de seguridad que protege de forma homogeneizada. Esto es posible gracias a la unificación que implica contar con una solución integral como la de Vingcard, es posible monitorear en tiempo real los accesos, la conectividad, operatividad y gestión de activos, en lugar de depender de múltiples proveedores. Así, los hoteles pueden gestionar toda clase de incidentes desde una interfaz centralizada, reduciendo tiempos de respuesta hasta en un 70% de acuerdo con datos de Hospitality Technology.
La tecnología está redefiniendo la hospitalidad de ahí que innovar en la integración, personalización y seguridad se convierten en imperativos para los hoteles y estancias de viaje. Los ecosistemas tecnológicos integrales como el de Vingcard resuelve los desafíos actuales de la industria y sientan las bases para un futuro en donde la experiencia de los viajeros es tan única como segura; un mañana en donde los hoteles operan con eficiencia, sincronía y confianza en todo momento. La hospitalidad moderna dejó ya de ser una inspiración para convertirse en una realidad de quienes decidan dar ese salto.