Con la reciente promulgación de las leyes secundarias del sector energético en México, especialmente las relacionadas con la electricidad, el proceso para regular y reformar al sector avanza hacia un modelo más equilibrado y sostenible que prioriza la soberanía energética y el desarrollo del mercado, abriendo oportunidades para la participación privada y la sustentabilidad. En este nuevo panorama se subraya el concepto de justicia energética que busca reducir las desigualdades en el acceso a la energía a través de mecanismos de planeación que contribuyan con el suministro energético adecuado y oportuno.

En este contexto, Aidana Velázquez, gerente de relaciones institucionales de Enlight México, empresa mexicana especializada en soluciones de energía renovable destaca el papel estratégico del autoconsumo eléctrico como herramienta para   contribuir a la sostenibilidad de empresas e industrias; resaltando su impacto positivo para incidir en el desarrollo económico del país y el fortalecimiento de la industria nacional  hacia un modelo energético más sostenible.

El autoconsumo, antes denominado abasto aislado, es una modalidad de generación eléctrica en sitio, destinada exclusivamente a satisfacer las necesidades propias de la empresa usuaria. Uno de los aspectos destacados del autoconsumo es su flexibilidad operativa, que permite a las empresas producir y gestionar su propia energía, a través de una red eléctrica privada diseñada para este fin; reduciendo la dependencia de la red eléctrica tradicional.

A diferencia de otros modelos, el autoconsumo prioriza la autonomía energética, habilitando la integración de tecnologías como los paneles solares y sistemas de almacenamiento para garantizar un suministro de energía continuo.

Contexto regulatorio y beneficios empresariales

El paquete de  leyes secundarias publicado en el Diario Oficial de la Federación el pasado 18 de marzo comprende la emisión de ocho leyes, entre las que destacan La Ley del Sector Eléctrico (LESE), la Ley de Planeación y Transición Energética (LPTE) y la Ley de la Comisión Nacional de Energía con el propósito de establecer el marco jurídico que guíe al futuro energético del país priorizando la transición hacia energías renovables.

La Ley del Sector Eléctrico da una nueva estructura al mercado eléctrico, prevalencia para CFE, conservación del mercado eléctrico mayorista y esquemas de participación para privados, entre los que destacan la generación distribuida, el autoconsumo y la generación para el mercado eléctrico.  En este tenor, se amplían los límites para la generación distribuida hasta 0.7 MW y el autoconsumo interconectado con capacidad de 0.7 a 20 MW puede tener un trámite simplificado. El autoconsumo podrá ser interconectado o aislado.

Con los modelos de generación de participación propia se busca acelerar el desarrollo de proyectos de energía renovable, así como brindar oportunidades de inversión y el aprovechamiento de fuentes de energía limpia y tecnologías innovadoras, incluyendo la generación fotovoltaica y las microrredes. Este enfoque fomenta la creación de un mercado más competitivo al permitir la participación privada en la generación de electricidad. Además se abren oportunidades para lograr asociaciones estratégicas que impulsen la transición hacia fuentes de energía más limpias que fortalezcan la seguridad energética y la economía local.

Oportunidades de inversión en el sector eléctrico y beneficios que brinda el autoconsumo.

Una de las grandes oportunidades con la promulgación de la Ley del Sector Eléctrico es la ventana para atraer inversión  para la generación de energía, que alineada al Plan México sobre el desarrollo nacional, así como a programas enfocados en promoción de energías renovables y eficiencia energética subrayan la necesidad e importancia de que esas fuentes de generación de energía sean locales, independientes y gestionables.

“Dentro de este contexto destaca el impulso al autoconsumo, ya sea interconectado o aislado, como uno de los modelos de generación de energía más relevantes para la transición hacia un sector eléctrico más sostenible. Este esquema permite la implementación de microrredes que se caracterizan por ser sistemas energéticos autosuficientes, sostenibles y flexibles que permiten la integración de distintas fuentes de energía tanto renovables como convencionales e incluso combinaciones de estas, en una misma ubicación o punto de consumo”,  señala Aidana Velázquez.

En este sentido el autoconsumo se consolida como una solución clave ante la creciente demanda de energía requerida por la industria y la necesidad de aprovechar el momento económico que se anticipa para el país impulsado por el nearshoring y el surgimiento de los polos del bienestar que buscan impulsar sectores estratégicos para el crecimiento del país.

Este modelo de generación de energía facilita satisfacer la demanda de las operaciones industriales asegurando un suministro eficiente y destacando por su impacto positivo en la sostenibilidad, ya que permite utilizar solo fuentes renovables y sistemas de almacenamiento integrados en microrredes que permiten una operación eficiente, a la vez que descarbonizan procesos industriales contribuyendo  a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y al cumplimiento de objetivos ambientales. En este contexto su principal ventaja radica en la certeza de generar y consumir energía 100% limpia.

Estas características contribuyen a  reducir  costos operativos y garantizar un suministro eléctrico constante al disminuir la independencia de la red eléctrica, por lo que incluso en caso de fallas o interrupciones en la red nacional, las empresas pueden seguir operando, lo que refuerza la seguridad energética y proporciona estabilidad financiera.

Retos y recomendaciones

La promulgación de las leyes secundarias en el sector eléctrico de México ha creado un marco regulatorio más atractivo para proyectos de inversión privada. La integración de energías renovables, la inversión en infraestructura y la sostenibilidad ambiental son fundamentales, al tiempo que las nuevas leyes ofrecen oportunidades para que los consumidores participen activamente en el mercado energético.

“Celebramos el nuevo impulso al sector eléctrico del país, que una vez con la reglamentación complementaria anunciada en las nuevas leyes, establecerán  todos los elementos que permitan el desarrollo óptimo de la cadena de valor del sector; promoviendo un mercado de energía dinámico y descentralizado con mayor participación de energías renovables, y usuarios generando y produciendo su propia energía. Con este marco, el sector industrial tiene de frente una oportunidad única para su crecimiento y expansión con operaciones más rentables, eficientes, y sostenibles”, finaliza Aidana.

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